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Ingenio Santa Rosa

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Recuerdo y Legado

Don Erick Arturo Legado New 2En una amena conversación con Don Eric Arturo Delvalle, descendiente de los pioneros del Ingenio Santa Rosa y Presidente de Azucarera Nacional S.A. desde 1975, nos llenamos de remembranzas que dan fe de la creación de este emporio familiar que tanto valor social, económico y solidario tiene para la región que en estos cien años ha crecido bajo el agradable y dulce sabor de un azúcar de primera.

Don Eric Arturo Delvalle recuerda que los valores fundamentales de la familia han sido la base del éxito de esta empresa. Los patriarcas, Moisés, Arturo y David Delvalle formaron la empresa con una visión de familia extendida a todos los colaboradores, predominando el respeto mutuo, la guía oportuna, la comprensión de los problemas de los trabajadores, la ayuda solidaria.

Los patriarcas, procedentes de Curazao, llegaron a tierras panameñas a finales del siglo XIX. Luego de varios años de trabajo tesonero, uno de ellos, Don David Delvalle, pensó retirarse, y es ahí en donde se inicia la historia de esta gran empresa. Visitando parientes en Cuba, estos lo entusiasmaron con las bondades de la industria azucarera, a tal punto que lograron que olvidara sus planes, y regresara a Panamá a realizar las gestiones para instalar un ingenio azucarerero. Las maquinarias llegaron por barco al Puerto de Aguadulce y no habiendo carretera, se trasladaron utilizando carretas tiradas por bueyes al sitio actual en El Roble. Se venció cuanto impedimento se les presentó a consecuencia de la falta de experiencia en materia azucarera, carencia de vías, facilidades de transporte, condiciones de salud y otras causas. La tenacidad fue norma familiar, los obstáculos se vencen, y esa tenacidad se transmite de generación en generación, lo que constituye un timbre de orgullo para los Delvalle.

Don Eric Arturo señala como otra nota de éxito, el hecho de que Don David y Don Marcel Penso Delvalle, los que echaron a andar al Ingenio, fueran solteros. Se dedicaron de lleno a trabajar en la Empresa, su abnegación no tuvo límites, se afincaron en la tierra y por ello, la tierra les revirtió su sacrificio en sucesivas cosechas generosas. Don David le dedicó al Ingenio más de 30 años, y Don Marcel otros tantos. El último se casó cuando tenía más de 60 años, pero ya había sentado las bases del éxito empresarial.

Don Eric Arturo quien tiene actualmente 54 años de trabajo en Azucarera Nacional S. A., nos dice que la Empresa es su vida, y que no quisiera que se vendiera nunca. A pesar de que cursó estudios universitarios, aquí tuvo otra Universidad; se hizo Ingeniero Mecánico, Industrial, Químico, Agrícola. Aprendió de todo y aprendió también que todo no puede ser perfecto. Enfrentó retos y los superó, y ahora quien los enfrenta es su hijo Eric Antonio Delvalle Díaz.

Refineria legado

“Muchos recuerdos vividos quedan, nos dice Don Eric, y su mayor gratificación es haber conocido tanta gente humilde, honrada y sobre todo buena.”